Casi fácil

El desvelo clavado al otro lado de la cama, el llanto inaudible de las dos de la mañana, el deseo de desvanecer en vos, exhalarme en tu esencia, inhalar tu presencia. Parece decir que es casi fácil. Así se lee. Ejercer la osadía, animarse al silencio de la sombra, sorprenderse en la esquina radiante y en esa esquina de mierda desolada que parece estática para la postal triste de todos los amores que dejan de ser amores para ser la postal. Las dos vienen juntas, como todo, son una misma esquina. Y todo esto que no tiene similitud alguna con la posibilidad de doler menos en este preciso instante.
 Me habla como de facilidades. Así como se fue, así como pidió que esto fuera un adiós sin regreso, sin palabras en el medio, prohibidas de metáforas. Me clausura la vida y acaso insinúa que pudiera llegar a ser casi fácil. Tengo que informarle que no, decirle que quedan miles de palabras en cola esperando asidero, el pequeño pretexto para volver a organizarse y decir te extraño, la simple excusa para reescribirle una Odisea, para animarme a recrearla. Maltrechas, como puedan; malditas, como siempre; ultrajadas por el olvido; pobres palabras cautivas y recortadas. Esto no es casi fácil. Esto es, por ahora, imposible.

3 comentarios:

Eusebia Florestán dijo...

Difícil... el olvido es difícil. Casi fácil es reincidir.
Gracias por subir, Alma.

colorprimario dijo...

Me ha encantado lo poco que por ahora he leído por aquí. Los textos me parecen expresivos, bien definidos y dinámicos, casi te diría que tienen una extraña armonía. Es como si avanzaras poco a poco, dando pasos seguros y de algún modo coherentes. Así da gusto.


Ah... Y gracias a ti por comunicarme lo de "maravilloso".

Un abrazo.

D.

Charlie Knox dijo...

noto un vestigio de desamor, lo interpreto como las palabras justas para aquellos que siguen creyendo que es posible encontrar una forma decente de decir "ya no te amo"
saludos