Te busco sin metáforas. Te busco al amanecer, al salir de la sombra del cuarto en penumbras, te busco en un café con leche sin galletitas. No te encuentro en un tapper vacío que nunca contiene nada en su interior y no sé por qué me llama la atención entonces, en un mate que está demasiado amargo para tu gusto pero se lava en un ratito, tené paciencia, en una canción al piano que bendecís apenas deja de sonar. Te recuerdo en las dos o tres últimas frases que me dijiste con lágrimas en los ojos, en las mejillas, en la boca, en las manos. Te odio con insignificante sospecha en el espacio que trazaste entre vos y yo. Dos pronombres tan separados que nada tienen que hacer en una misma oración y que pasaron a ser. Vos. Yo. Así de separados. Así.
Te busco sin metáforas. Al menos quisiera y poder ser más cruda con la realidad que es bien cruda. No decir que la tristeza es como la sal que decanta del vino o el cielo negado por la pasión más incontenible. Decir simplemente que me hacés falta, en lo más sencillo y que sólo el rencor se compara con esa falta, la llena. Pero quizás ya estuviera hablando en metáforas sin poder escaparles. Y vos sos la peor de todas. Vos sos la maldita metáfora que pinta este cuadro de gris.
5 comentarios:
A mi me encantan las metáforas, pero es verdad que a veces las usamos porque no queremos utilizar las palabras que nos duelen.
Saludos
vengo a devolver la visita... muy lindo tu espacio
saludos
Me ha gustado mucho tu Buhardilla.
paseare a menudo para leer tus
preciosos textos.
Saludos.
Lo has dejado claro
Bien claro.
Y bien dicho/escrito.
Vos/él.
Ahora voy entendiendo qué te pasa con el gris... con lo que me gusta...y lo elegante que resulta a veces... parece que solo a veces...
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