Llenaste la casa de flores

Llenaste la casa de flores. Apareciste como una bendición, la que lo es más por inesperada. Cautivaste cada rincón, ordenado como habrás visto, absorto en tu presencia por si no lo notaste. La casa está linda, viste. Cuánto más cuando la respirás conmigo. Me había dejado olvidado entre los renglones que los ceniceros llenos y sucios podían significar otra cosa que la indolencia y las noches aniquilando la soledad, atando la desidia, bebiendo la mentira trago a trago. Tenía desdibujados tus matices, tus manos, tus gestos. Había una cortina de cenizas entre tus ojos y los míos, esos animalitos que se miran y se rehúyen, que dicen verdades silenciosas, las mejores verdades que podemos escuchar, el cariño profundo, el estamos bien acá y así y no hace falta decir más nada ni hacer ningún movimiento torpe que lo arruine todo. No pienso que vayas a volver, entendeme. No tengo el anhelo depositado en ningún sobre que vaya a parar a ningún buzón, solamente disfruto de las flores que dejaste, de las escuetas caricias que no me diste pero estaban ahí dando vueltas, de tus nervios, o los míos por habitarnos en el metro cuadrado otra vez después del llanto que pude calmarte a fuerza de que lloraras cuanto quisieras. Los ambages no fueron necesarios, no existió lo intrincado, sólo diafanidad en los ojos. Me había olvidado de que podíamos eso. Llenaste de flores la casa, entendeme. Hoy se respira distinto.

4 comentarios:

Lols dijo...

que lindo!!! a disfrutar de los colores y los aromas =)la voz en off se alegra a la distancia

Charlie Knox dijo...

me encanto ese cierre "hoy se respira distinto"..
muy bello
saludos!

Anonymous dijo...

romántico y tan lindo.....quiero respirar distinto!!!

Anonymous dijo...

Me atrapó lo de "llenaste la casa de flores"... qué emción tan pocas palabras... ya respiré distinto... cuanta verdad!

Me encató! Gracias por ponerle paklabras a esta emoción...
C.