Tenía una antorcha en las manos, un fuego primitivo, caluroso, un arrojo de confianza, un signo de pregunta insignificante en el hubiera; un paroxismo que quizás contenía todas las futuras cenizas de una materia que ya no sería sino lo que me llevara a vos otra vez. Tenía el valor para abandonar cualquier otra posibilidad en el horizonte, amarte otra vez y de la mejor manera que me lo permitieran los rincones desahuciados de mi corazón, los rincones donde habita hasta el desencanto y dejarme curar por vos. Sentía un vigor proveniente de otras vísceras, no mías y mías, abandonadas de cálculos y especulaciones. Comprendía la gravedad de lo que estaba por hacer, quemar las naves negaba cualquier posibilidad de retirada. Quemar las naves era quedarme irremediablemente con vos, aunque no quisiera y aunque tarde descubrí que te quiero en un total general. Tarde es la palabra maldecida y relegada a lo que no será por destiempo. Y te quise, cuanto pude y como pude porque fuiste la bendición hilarante de los días brumosos, la amorosa estupefacción cuando resolví en llanto sin previo aviso los dolores que mejor camuflados tengo. Perdón por las noches que no fueron por indescifrable, yo con mis mundos atiborrados de ideas, contenidas en dos o tres metáforas que no alcanzan para revelarme y entiendo que no entiendas. Tenía una antorcha en las manos, realmente era ese fuego primitivo, caluroso y arrojado de confianza.
Alcen velas que nos vamos.
5 comentarios:
ayyy!!! del destiempo, de las ganas, de los "tardes", de tejer con las más finisimas fibras de nuestro ser cientos de por "si acaso", de los fuegos primitivos que de todas formas irremediablemente se apagan y la bronca de sí saber bien porqué...
que lindo Eusebia!!
beso
Pero a veces por más que quieras levantar velas las cuerdas se rompen y caen solas...y a veces el viento sopla en otra dirección distinta a la que decía el pronóstico...a veces, llueve y los incendios se apagan...a veces las naves renacen de las cenizas...
A veces...
Nena Linda
Feliz Día Eusebia.
q hermoso y melancolico texto. me llevo a dar una vuelta por los recuerdos de mis amores a destiempo. gracias :)
Nunca es tarde Eusebia, nunca es tarde para seguir amando... aunque más no sea desde la otra orilla, a distancia... el amor es prudente y sabe marchar en retirada... y seguir amando...
Feliz día!
CM.
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